El filtrado ultravioleta (también conocido como esterilización ultravioleta) es una tecnología comprobada con una gran trayectoria en los acuarios: sus beneficios incluyen el control y la eliminación de bacterias suspendidas, algas unicelulares suspendidas y varios patógenos indeseados para mejorar la claridad general del agua. La longitud de onda más efectiva en este caso es de 253 nm, que se incluye directamente en el espectro de luz UVC. Aunque usar un filtro de UVC no reemplaza los hábitos importantes para la cría de animales de acuario, como los cambios habituales de una parte del agua, el mantenimiento constante del filtro y la cuarentena de los peces nuevos, agrega una capa de filtrado extra que no se puede obtener de otra manera.

Analicemos algunos casos en los que el uso de un filtro de UVC demostró ser una ventaja.

Algas suspendidas

Colocar un acuario en el lugar más atractivo visualmente es fundamental para disfrutar de este fantástico pasatiempo. Sin embargo, quizás esto provoque que el acuario reciba algo de luz natural en algunos momentos del día. Esto puede producir un veloz crecimiento de algas suspendidas, hasta que no se pueda ver más que agua verde en el acuario. El uso de un filtro de UVC no solo limpiará rápidamente el agua verde, ¡sino que también evitará que se desarrolle!

Agua turbia

El agua turbia puede surgir como resultado de uno de los siguientes factores: agua corriente de mala calidad, que puede contener elementos orgánicos disueltos, exceso de alimentos, malos hábitos de mantenimiento del acuario, filtrado insuficiente, entre otros. Las bacterias y otros organismos suspendidos, que se alimentan de la columna de agua, aprovechan el entorno rico en nutrientes y comienzan a multiplicarse. El resultado de que estos organismos se alimenten y se multipliquen rápidamente en el acuario con estas condiciones es que el agua se vuelva turbia y de un color blanquecino. Un filtro de UVC elimina con rapidez los organismos suspendidos, limpia el agua turbia y evita que vuelvan a reproducirse en el futuro.

Comprar un pez nuevo

Si bien colocar en cuarentena a los nuevos miembros de tu acuario es sin dudas la mejor opción, no es posible para todos. Como mínimo, debes observar atentamente el acuario en el que se encuentra el pez que planeas comprar. Asegúrate de que todos los peces del acuario estén sanos: si ves indicios de enfermedades, infórmalo al personal de la tienda y no compres ningún pez de ese acuario.

Desafortunadamente, a pesar de tomar todos los recaudos, incluir un pez nuevo puede traer enfermedades nuevas a tu acuario. Algunos síntomas pueden salir a la luz más adelante, cuando el organismo nuevo ya se haya agregado al acuario. Por esta razón, se recomienda actuar con precaución.

Un filtro de UVC ayuda a controlar la propagación de bacterias indeseadas y, según la etapa de su vida, parásitos. Los brotes suelen ser menos serios cuando se cuenta con un filtro de UVC. Además, su presencia ayuda a ahorrar tiempo para encontrar y aplicar un tratamiento efectivo. Tener un filtro de UVC no significa que no habrá brotes de enfermedades en tu acuario ni que no deberás tratarlos si ocurren: en cambio, tener un filtro de UVC permite evitar algunos brotes de enfermedades y aumentar las probabilidades de tener éxito al tratarlos cuando ocurran.

Si bien los filtros de los acuarios ya filtran el agua mecánica, química y biológicamente, un filtro de UVC agrega una capa de filtrado extra que no se puede obtener de otra manera. Para proteger tu acuario del agua turbia o verde y aprovechar al máximo tu filtro externo, ¡compra el filtro de UVC de Fluval hoy!